Este mes estamos de celebración. Se cumplen catorce meses desde la admisión de nuestro primer niño en el Centro de Rehabilitación y Educación Nutricional de Basse, en la región de Upper River, Gambia. Y este mes de enero hemos dado de alta a nuestro niño número 500. Quinientos niños con malnutrición severa que han sido referidos desde el Hospital de Basse o detectados en sus poblados por las enfermeras comunitarias del Ministerio de Salud, con las que Nutrición Sin Fronteras colabora desde el inicio del proyecto.
Estamos de doble celebración porque además estos días hemos conseguido poder dar el alta a Dutta, la niña que veis en la foto. Dutta tiene 26 meses, es de un poblado cercano a Basse, y ha estado casi 6 semanas con nosotros, el triple de lo habitual. Además de malnutrición severa, Dutta tenía una complicación sobreañadida, una sepsis por pseudomonas. Ahora que se ha sobrepuesto de todos sus problemas de salud, ha podido volver a su poblado junto con su madre, quien no se ha separado de ella en todas estas seis semanas en el CREN. Durante este tiempo, además, su madre ha aprendido a preparar papillas enriquecidas con alimentos locales ricos en minerales y vitaminas, a realizar ejercicios de juego y estimulación precoz para que Dutta vuelva a caminar, cómo hacer cestos y monederos con residuos plásticos para poder tener una fuente adicional de ingresos, y cómo preparar un pequeño huerto en su casa con plantas ricas en nutrientes esenciales. Con estos consejos, que la madre de Dutta transmitirá en su comunidad, se podrá ayudar a paliar la falta de educación de muchas mujeres en Gambia. Esa falta de conocimientos, que Nutrición Sin Fronteras está dispuesta a combatir, constituye uno de los principales factores contribuyentes a la elevada prevalencia de la malnutrición infantil en la región.






