Sostenibilidad alimentaria

Hoy en día el mundo produce suficientes alimentos para alimentar adecuadamente a todos sus habitantes, sin embargo, 795 millones de personas aún padecen hambre. En esta situación paradójica más de 1.300 millones de toneladas de comida son despilfarradas en el mundo.

La insostenibilidad del sistema alimentario actual implica un impacto negativo para el clima que se traduce en el cambio climático. El aumento de las temperaturas, los cambios en las precipitaciones, los patrones climáticos erráticos y la prevalencia de plagas y enfermedades causadas por el cambio climático amenazan también la productividad agrícola y por tanto perjudican a la seguridad alimentaria mundial.

La sostenibilidad alimentaria, entendida como la capacidad de los sistemas alimentarios actuales de minimizar los impactos negativos en el medio ambiente y de garantizar los recursos para las generaciones futuras, es una premisa necesaria para erradicar la malnutrición en el mundo.

¿Qué hacemos?

Desde Nutrición Sin Fronteras creemos que los sistemas alimentarios deben estar comprometidos con el clima, y que el uso que se hace de los recursos alimentarios es de suma importancia para la lucha contra la malnutrición. Mientras los países en vías de desarrollo no tienen acceso a los recursos alimentarios, los países desarrollados despilfarran un tercio de los alimentos que se producen en el mundo.

Nuestros proyectos buscan erradicar la malnutrición en el mundo teniendo en cuenta los criterios de sostenibilidad de los sistemas alimentarios y promoviendo un uso responsable de los alimentos y los recursos disponibles. Para la consecución de los fines misionales se realizan las siguientes acciones:

  • Programas para la prevención y la reducción del despilfarro alimentario.

  • Programas para la promoción del reaprovechamiento alimentario.

  • Campañas de sensibilización / comunicación sobre el despilfarro alimentario.

  • Promoción de sistemas alimentarios más sostenibles.

Algunos resultados

Nuestros proyectos