Programa de asistencia a la desnutrición materno infantil en la República de Gambia

En el Plan Estratégico de Nutrición Sin Fronteras, África Subsahariana ocupa un lugar prioritario debido a dos factores principales: los bajos índices de desarrollo humano de la gran mayoría de los países que la componen y la falta de servicios de salud operativos capaces de cubrir las necesidades básicas sanitarias de la población

Uno de los objetivos marcados por Nutrición Sin Fronteras es fortalecer la seguridad alimentaria materno-infantil y apoyar el desarrollo agropecuario, como proyecto integral, a largo plazo, que contemple el desarrollo comunitario de una manera perdurable y endógena.

En Gambia el 40% de la población tiene menos de 15 años. Las comunidades sufren periodos de hambre a lo largo de todo el año, pero sobre todo en la época de lluvias, que es cuando más bajan las reservas de alimentos y a la vez cuándo más necesidades calóricas presenta la población como consecuencia del trabajo intensivo que se realiza en el campo.

Además, La República de Gambia continúa registrando un índice de mortalidad infantil alarmante, con 92 muertes por cada 1.000 nacimientos, lo que representa casi 15 veces el promedio de los países de ingresos altos. Es por esta razón que llevamos 15 años trabajando en este país y hemos construido dos Centros de Recuperación Materno-infantiles (CREN) en las regiones de Soma y Basse.

Situación geográfica

Gambia, África subsahariana.

Composición social

Zonas rurales con muy escasos recursos económicos, baja escolarización y población infantil a cargo de trabajos domésticos.

Contrapartes locales

Todo esto lo hacemos contando con las contrapartes locales, como son el Ministerio de Salud de Gambia (MOH), Distrito Sanitario (RHT), Gobernadores de las regiones Alta y Baja del Río y la National Nutritional Agency (NaNA).

Centros de Recuperación y Educación Nutricional (CREN)

NSF cuenta con dos Centros de Recuperación y Educación Nutricional en Gambia para la implementación del programa de asistencia a la desnutrición materno infantil. Estos centros cuentan con un área de visita médica, 25 camas a disposición de madres y niños, cocina y despensa, laboratorio y cocina dietética, bántabas y aulas formativas, entre las características más destacadas.)

¿CÓMO?

Para valorar el estado nutricional de los niños/as y detectar los casos de desnutrición se llevan a cabo cribados nutricionales en los poblados comunitarios de las regiones. Durante la visita a los poblados, se realiza una ficha médica de los niños/as, se les pesa y se les mide para evaluar el estado nutricional y poder realizar un seguimiento de su desarrollo. Los niños/as con desnutrición aguda severa se derivan al CREN y los niños/as con desnutrición aguda moderada reciben tratamiento en la comunidad.

Así mismo, formación al personal sanitario local y a la comunidad y Capacitamos al personal sanitario del país en la detección, manejo y tratamiento de la desnutrición (Moderate Acute Malnutrition). Realización de prácticas profesionales del personal sanitario nacional en los Centros de Recuperación y Educación Nutricional. Realización de sesiones formativas a la población local en sus comunidades para la detección de casos de desnutrición y la promoción de la higiene y buenos hábitos de seguridad alimentaria.

También damos asistencia a huertos comunitarios, como marco de la estrategia de reducción de la desnutrición de NSF, llevamos a cabo un proyecto de promoción de cultivos sostenibles, incentivando y formando a la población general de los poblados seleccionados

Basse

El proyecto realizado en Basse ha sido subvencionado durante el año 2019-2020 por el Gobierno de Canarias.

Soma

El proyecto realizado en Soma ha sido subvencionado durante el año 2019-2020 por Cabildo Insular de Gran Canarias.

Actividades

Asistencia materno infantil a menores desnutridos

 

En los Centros de Recuperación y Educación Nutricional (CREN) tratamos los niños y niñas menores de cinco años que padecen desnutrición infantil aguda severa.

 

Durante el ingreso, estos niños y niñas reciben tratamiento sanitario y nutricional según las pautas de acción sobre malnutrición propuestas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la United Nations Children's Fund (UNICEF) y la National Nutritional Agency (NaNA), hasta llegar al peso óptimo. Habitualmente la permanencia en el centro es de 15 a 20 días. Las madres hospitalizadas con sus hijos e hijas, reciben al mismo tiempo, formación sobre alimentación, nutrición materno-infantil y seguridad alimentaria.

Cribados nutricionales

 

Para valorar el estado nutricional de los niños/as y detectar los casos de desnutrición se llevan a cabo cribados nutricionales en los poblados comunitarios de las regiones.

 

Durante la visita a los poblados, se realiza una ficha médica de los niños/as, se les pesa y se les mide para evaluar el estado nutricional y poder realizar un seguimiento de su desarrollo. Los niños/as con desnutrición aguda severa se derivan al CREN y los niños/as con desnutrición aguda moderada reciben tratamiento en la comunidad.

Formación al personal sanitario local y a la comunidad

 

Capacitación al personal sanitario del país en la detección, manejo y tratamiento de la desnutrición (Moderate Acute Malnutrition). Realización de prácticas profesionales del personal sanitario nacional en los Centros de Recuperación y Educación Nutricional. Realización de sesiones formativas a la población local en sus comunidades para la detección de casos de desnutrición y la promoción de la higiene y buenos hábitos de seguridad alimentaria.

Asistencia a huertos comunitarios

 

En el marco de la estrategia de reducción de la desnutrición de NSF, se lleva a cabo un proyecto de promoción de cultivos sostenibles, incentivando y formando a la población general de los poblados seleccionados en el cultivo y consumo de plantas locales de mayor contenido nutricional.

Resultados

307.887 madres y niños han sido beneficiados directamente

4.281 niños han sido recuperados de desnutrición aguda severa

139.646 niños han sido cribados nutricionalmente

65.400 personas que han atendido formaciones en temas alimentarios y nutricionales

96 huertos comunitarios han sido asistidos.

ColaboracióN CON EL A.E. Ramassà

El A.E. Ramassà es el club de fútbol amateur de Les Franqueses del Vallès (Barcelona).
A finales de 2019 el A.E. Ramassà  propone de iniciar una colaboración con Nutrición Sin Fronteras para promover el viaje solidario que se hará en Gambia al 2020 sea también una oportunidad para conocer el proyecto que NSF lleva a cabo en el Centro de Recuperación Nutricional de Soma.
Para poder impulsar conjuntamente esta iniciativa solidaria y que llegue a buen puerto se promueve un conjunto de iniciativas.

La elaboración conjunta del libro de cuentos ADAMA, se inspira con el perfil de Adama Secka, enfermera del CREN para dar lugar al personaje principal.

El A.E. Ramassà y Digital hará un video en motivo del cuento que dé a conocer la tarea de NSF y del A.E. Ramassà.

El equipo de el A.E. Ramassà iba a realizar un viaje en la República de Gambia del 4 al 9 de abril, pero debido a la crisis de la Covid-19 se ha parado.
El A.E. Ramassà jugará un partido de fútbol contra el equipo de fútbol de Banjul.

El A.E. Ramassà hará una donación a Nutrición Sin Fronteras.
Nutrición Sin Fronteras aplicará los recursos al CREN de Soma para aportar alimentación a los niños ingresados y durando a término cribas en las comunidades para detectar el estado de desnutrición infantil de 0 a 5 años y a apoyar a los huertos comunitarios para mejorar y diversificar la dieta familiar.


La República de Gambia es uno de los países más pequeños de la África Occidental y está rodeada por la República de Senegal en los costados norte, este y sur, y delimitado por el Océano Atlántico en el oeste. Tiene una superficie total de aproximadamente 11,000 kilómetros cuadrados y una población de unos 2,2 millones de habitantes. El país tiene un Índice de Desarrollo Humano (IDH) de 160 de 179 naciones. La producción agrícola es la principal actividad económica, pero disminuyó a lo largo de la década de 1990 como resultado de varios factores, incluyendo la mala distribución de las lluvias, el cambio climático, la débil infraestructura de comercialización, la carencia de acceso al crédito (especialmente para los jóvenes y las mujeres) y la limitación de los recursos.
En general, la agricultura de Gambia se ha caracterizado por la producción de subsistencia de cultivos alimentarios, que comprenden cereales (mijo temprano, mijo tardío, maíz, sorgo, arroz) y por la producción de cultivos comerciales semi intensivos (cacahuete, algodón, sésamo y horticultura). Los agricultores practican generalmente la agricultura mixta, a pesar de que se caracteriza por una escasa diversificación, principalmente agricultura de subsistencia de secano con una ración de autosuficiencia alimentaria alrededor del 50%. El subsector de cultivos genera aproximadamente el 40% de los ingresos en divisas y proporciona el 75% de los ingresos totales de los hogares. El subsector de cultivos mujer trabajo al 70% de la bastante laboral y representa alrededor del 30% del PIB del país.
Gambia está clasificada como un país de "bajos ingresos" y con "déficit de alimentos", con alrededor del 48% de su población viviendo por debajo del umbral de pobreza. Uno de cada manantial gambians está en situación de inseguridad alimentaria, mientras que uno de cada tres es vulnerable a la inseguridad alimentaria.

Tiene 5 regiones administrativas y la capital:
- Región de Lower River - Región de Central River - Región North Bank - Región Upper River - Región Western - La ciudad de Banjul

El Informe global sobre Seguridad Alimentaría y Vulnerabilidad (CFSVA en inglés) de la FAO (2016) reveló que 148.458 personas – el 8% de la población de 4 regiones del país entre las cuales la Lower River Region - se encuentra en situación de inseguridad alimentaria y es altamente vulnerable.
Es más, entre 2010 y 2015 se produjo un aumento del 6% en la proporción de la población en situación de inseguridad alimentaria y malnutrición. El informe revela, además, que la mitad de los hogares gambianes ganan unos 438 dólares anuales, unos ingresos que no les permiten un acceso adecuado a los alimentos.
En las 4 regiones, la inseguridad alimentaria ha aumentado entre un 12% y un 18% en el periodo entre 2011 y 2016, y se ha producido un aumento del 10,3% en 2015 de la tasa de prevalencia de la malnutrición aguda global (GAM) respecto a 2012. La misma fuente indica que las tasas de retraso en el crecimiento se registraron en un máximo del 24,9% en las cuatro regiones de evaluación el 2016.

Agricultura y malnutrición en Gambia, dos caras de la misma moneda

Históricamente NSF construyó en 2012 Centro para la Recuperación y la Educación Nutricional (CREN en inglés) para niños de 0 a 5 años a Soma (región de Lover River), que según el censo de 2013 tiene una población total de 82.361 habitantes. Después de unos años de impulsar el proyecto, se dio lugar a la fase de transferencia a las autoridades públicas de salud de Gambia para que asumieran la gestión del Centro. Desgraciadamente, las autoridades gambianes no se hicieron cargo inmediatamente de los salarios del personal del Centro y otros gastos y decayó el funcionamiento hasta cerrarse.

En 2018 con un nuevo Gobierno gambiano se retomaron los acuerdos para abrir de nuevo el CREN de Soma y NSF asume una parte del personal (cocinera, vigilando del centro), asumir el coste de hacer cribas en las comunidades para identificar los niños con problemas de desnutrición severa y derivarlos en el centro de salud, identificando los niños en desnutrición leve y proporcionando un complemento alimentario para tomar en la propia casa.
Podríamos decir que la acción se orienta al logro de 5 resultados en 3 áreas temáticas:

 Como se ha podido constatar a través de una evaluación externa llevada a cabo en septiembre-noviembre 2019, con el logro relevante de reapertura del Centro para la Recuperación y la Educación Nutricional para niños de 0 a 5 años se ha podido comprobar la efectividad de la estructura interviniendo en numerosos casos de malnutrición severa provocados por las consecuencias de la temporada de la lluvia, durante la cual se acaban las reservas de alimentos y la dedicación de los padres a las tareas agrícolas deja en segundo plan la cura de los hijos.
En este sentido, la importancia del CREN rae, pues, en el hecho que puede asegurar un servicio especializado para niños en situación crítica garantizándolos un tiempo y un espacios adecuados para la recuperación. También hay que destacar que a su alrededor se ha podido activar un corolario otras actividades complementarías que han mejorado la profesionalización del personal de salud, su formación y la detección de casos. La profesionalización ha consistido en una formación específica a enfermeros y enfermeras como intervenir con niños con malnutrición aguda; también se hizo formación a las madres sobre la mejora de la nutrición y la higiene. En ambos casos, los implicados han hecho una valoración muy positiva de las actividades pero, aun así, ha quedado patentiza la necesidad de muchas más formaciones para dar continuidad a la mejora.

Finalmente, la detección de casos se impulsó a través de las cribas periódicas y ha permitido llegar a un 90-95% de cobertura de los niños y detectar la casi totalidad de los desnutridos de cada población dónde se intervino. Siendo un servicio de proximidad, gratuito y que da tranquilidad a las familias, se revela pertinente y efectivo. Aun así, hay que considerar que la malnutrición es un proceso muy rápido, dado que en apenas un par de semanas un niño puede pasar de tener un peso normal a sufrir malnutrición aguda, con lo cual es fundamental aumentar la frecuencia de las cribas. El CREN y los servicios que proporciona se han convertido en un modelo de referencia que se tendría que implantar en otras regiones de Gambia afectadas por la malnutrición, tal como se reconoció por parte de varios decisores públicos.

EL DERECHO DE LAS MUJERES, UNA LUCHA GLOBAL

Gambia es uno de los países en que recientemente ha prohibir por ley la mutilación genital femenina (MGF). De hecho se calcula que 75% de las mujeres lo están y a pesar de que es una práctica prohibida desde el 2016 se continúa practicando en muchas poblaciones sobre todo a las áreas rurales, en condiciones más precarias y en graves consecuencia genera un impactos negativos en la salud de las mujeres, que las marca por toda la vida. Este hecho es todavía más grave en la modalidad de mutilación más agresiva (de grado III) que supone la infabulació.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible, muy especialmente al objetivo 5, se propone erradicar esta práctica al 2030. Se calcula que en todo el mundo en el próximo decenio 30 millones de niñas pueden ser mutiladas y por eso hace falta una movilización global. Los derechos de las mujeres son una lucha global y por eso no podemos restar pasivos.

El reto de mejorar el grado de apoderamiento de las mujeres es un paso imprescindible para mejorar la salud de los niños y sobretodo de las niñas. Parar prácticas tradicionales que son contrarias a los derechos de las mujeres como son la mutilación genital femenina, los matrimonios “impuestos” a las niñas,.... Todos estos procesos hay que trabajarlos a partir de iniciativas que ofrecen un marco de confianza estable para las mujeres. Hay que recordar que hasta el 2013 la tarea de información sobre la MGF estaba prohibida, ahora se permitida pero hay que cambiar muchas inercias para parar la violencia contra las mujeres.

El actual proyecto de NSF ofrece un marco inmejorable para poder incorporar con más bastante la línea de información y apoderamiento de las mujeres que hay que trabajar progresivamente con mucha sensibilidad para que den lugar a mecanismos auto organizativos de detección preventiva.

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