Mujeres de origen diverso actúan para mejorar su salud y cohesion social
Este año hemos llevado a cabo una iniciativa colaborativa impulsada por mujeres de diverso origen del Maresme que quieren mejorar su salud y promover la cohesión social del entorno con el apoyo del Departament de Salut y el Departament de Drets Socials i Inclusió de la Generalitat de Catalunya.
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En el marco del proyecto se han realizado varios talleres para generar un espacio de diálogo y fomentar el empoderamiento, la salud y la cohesión a través de cinco ejes: apoyo psicosocial, gestión de crisis, diálogo intergeneracional y mejora de la salud nutricional.
La muy baja frecuencia en que personas afrodescendientes suelen acudir a apoyo psicosocial se debe a muchos factores, desconocimiento, carencia de hábitos o de recursos.

A menudo, no disponer de profesionales que conozcan las pautas culturales y las inercias hacen que el acompañamiento se haga de forma que no consigue entrar con sintonía y promover un acompañamiento que promueva el empoderamiento y la autonomía de las mujeres.
Por este motivo, en estos talleres se prioriza que los hagan con profesionales que disponen de un amplio conocimiento de la materia y que a menudo han tenido que superar ciertas barreras culturales y familiares que condicionan las trayectorias migratorias en las que se combinan realidades binacionales.
Los talleres, se han llevado a cabo por una psicóloga de Girona, Maimuna Balde, por el osteópata Mercè Sanchez de Sant Cugat y por la dinamizadora comunitaria Maimouna Sabaly de Calella, y se han llevado a cabo en el espacio del banco del tiempo de Pineda de Mar y ha participado un total de 20 mujeres afrodescendientes del Maresme.

Maimuna Balde (psicologa), con el ordenador compartiendo una presentación en una de la sessiones.

Mercè Sanchez (osteópata) tomando apuntes durante la sessión.
Asimismo, el proyecto busca también una mayor apertura al entorno y pretende difundir una cultura alimentaria saludable y la prevención del derroche alimentario en el marco de infraestructuras como el obrador comunitario y el Parque Agrario de la Baixa Tordera.
Compartir cocina intercultural, productos de proximidad y facilitar las condiciones de acceso a los alimentos es un factor de inclusión social y el ejercicio de este derecho en su globalidad.

Algunas de las participantes junto con la directora de NSF, Núria Camps y la dinamizadora comunitaria Maimouna Sabaly.
La identidad alimentaria tiene que ver con que alimentarse no es sólo dar respuesta a una necesidad biológica sino también social; no es sólo sobrevivir físicamente sino una oportunidad para recrear maneras de estar en el mundo, de ser y de relacionarnos. Lo que comemos y lo que somos están íntimamente relacionados; lo que comemos habla de nosotros y de nuestra relación con las demás, nos define, favorece la aceptación y vinculación a una comunidad o sociedad y garantiza el reconocimiento social. Producir, cocinar y consumir los alimentos son prácticas reproductoras de identidad y de comunidad, formas de ejercer el derecho a ser quienes somos y quienes queremos ser.
con el apoyo de:


